martes, 19 de julio de 2016

Liturgia de las horas: 19 DE JULIO MARTES XVI DEL T. ORDINARIO

Liturgia de las horas: 19 DE JULIO MARTES XVI DEL T. ORDINARIO: De la Feria. Salterio IV OFICIO DE LECTURA INVITATORIO  Si ésta es la primera oración del día: V. Señor abr...

lunes, 18 de julio de 2016

Liturgia de las horas: 18 DE JULIO LUNES XVI DEL T. ORDINARIO

Liturgia de las horas: 18 DE JULIO LUNES XVI DEL T. ORDINARIO: De la Feria. Salterio IV OFICIO DE LECTURA INVITATORIO  Si ésta es la primera oración del día: V. Señor a...

viernes, 15 de julio de 2016

Liturgia de las horas: 15 DE JULIO VIERNES XV DEL T. ORDINARIO SAN BUENAV...

Liturgia de las horas: 15 DE JULIO VIERNES XV DEL T. ORDINARIO SAN BUENAV...: Del común de pastores: para un santo obispo y Del Común de doctores de la Iglesia. Salterio III SAN BUENAVENTURA, obisp...

El Santo del Dia: 15 DE JULIO SAN BUENAVENTURA OBISPO Y DOCTOR DE LA...

El Santo del Dia: 15 DE JULIO SAN BUENAVENTURA OBISPO Y DOCTOR DE LA...: SAN BUENAVENTURA OBISPO Y DOCTOR DE LA IGLESIA Cardenal, Obispo de Albano  General de los Frailes Menores Franciscanos PAL...

Palabra de Dios diaria.: LECTURAS DEL VIERNES XV DEL T. ORDINARIO 15 DE JUL...

Palabra de Dios diaria.: LECTURAS DEL VIERNES XV DEL T. ORDINARIO 15 DE JUL...: Yo digo que aquí hay alguien más grande que el templo. RESPUESTAS DE FE S.D.A. SAN BUENAVENTURA OBISPO Y DOCTOR DE LA IGL...



REFLEXION
Is. 38, 1-6. 21-22. 7-8. Nosotros esperamos la posesión de los bienes futuros. Esto no nos desliga de nuestras obligaciones diarias; esto no nos hace eludir el empeño que debemos poner, junto con muchas otras personas de buena voluntad, en la construcción de la ciudad terrena.
Dios nos ha concedido la vida dándonos muchos carismas que deben ordenarse al bien de todo el Cuerpo de la Iglesia y de todo el entramado de la vida social. Sabiendo hacia dónde se dirige nuestra vida, que es el encuentro con Dios como Padre nuestro, ya desde ahora hemos de vivir trabajando por la justicia, por la paz y por el amor fraterno preocupándonos del bien unos de otros.
Así es como vamos dando razón de nuestra esperanza, pues somos los primeros en esforzarnos por la unidad de la humanidad entera en torno al amor y la verdad.
Algún día, por más que se nos prolongue la vida, ésta llegará finalmente al momento de partir al encuentro definitivo de nuestro Dios y Padre. Vivamos, por tanto, ya desde esta vida como hijos suyos y como hermanos entre nosotros, procurando el bien de todos.
 
Is. 38, 10-12. 16. Para quienes creemos en Cristo Jesús la vida terrena es un continuo caminar hacia la posesión de los bienes definitivos.
Día a día vamos construyendo, con la gracia de Dios, una digna morada para Él en nuestra propia vida; y vamos colaborando para que su Iglesia sea realmente un recinto de paz, de justicia y de amor entre nosotros, desde el cual el Señor se pueda manifestar para el mundo entero como el Dios lleno de amor, de misericordia y de ternura para con sus hijos.
Dios quiere la salvación de todos los suyos. Él no quiere que enrollemos nuestra vida y, recogiendo todo lo nuestro, nos vayamos lejos de Él a malgastarlo todo, después de cortar los lazos de amor que nos unen a Él.
Busquemos al Señor; contemplémoslo en esta tierra no sólo en la oración para alabarlo y adorarlo, sino también en nuestro prójimo para amarlo y servirlo.
Sólo entonces, puestos en las manos de Dios, viviremos eternamente con Él, pues ya desde ahora nuestra vida le pertenece con un amor indivisible.
 
Mt. 12, 1-8. El Hijo del hombre es dueño del Sábado. Ese día no le pertenece a Él; ese día, más bien, nosotros somos exclusivamente del Señor.
En el día del descanso se simboliza nuestro ingreso a las moradas eternas, en que finalmente Dios estará en nosotros y nosotros en Él.
Cuando ya desde ahora, no un día, sino siempre, vivamos como aquellos que le pertenecen al Señor y en Él vivamos, nos movamos y seamos, nos convertiremos en un signo de su amor misericordioso en medio de nuestros hermanos. Entonces contemplaremos el hambre, la desnudez, la enfermedad, la angustia, la soledad y la pobreza de quienes han sido azotados por estos males, y jamás descansaremos en hacerles el bien, pues no seremos unos filántropos, con una serie de actividades programadas en días y horarios precisos, sino que seremos un signo del amor de Dios para ellos; de ese Dios que vela por sus hijos día y noche.
Por eso, quienes nos gloriamos en tener a Dios por Padre, no podemos vivir como trabajadores conforme a los criterios de este mundo, sino conforme al amor que procede de Dios y que Él ha infundido en nuestros corazones.
El Señor nos reúne en este Banquete para ofrecérsenos Él mismo como Pan de Vida eterna.
Él no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva; pues Dios a nadie creó para la muerte, ni se deleita en ella. Dios nos ha llamado a la vida porque, amándonos, nos quiere con Él dese ahora y para siempre. Esta es la vocación a la que hemos sido llamados.
En medio de nuestras fragilidades gozamos de la Vida de Aquel que nos amó y se entregó por nosotros para que nosotros tengamos vida, y vida en abundancia. Por eso, quienes participamos de la Eucaristía no lo hacemos sólo por costumbre, o por la inercia de la tradición familiar, sino que venimos, personalmente comprometidos, a encontrarnos con el Señor, para volver a tener en Él la vida, que muchas veces hemos perdido o deteriorado a causa de nuestras imprudencias o pecados.
Esa vida que el Señor nos concede es para que vayamos y la manifestemos en los diversos ambientes en que se desarrolle nuestra existencia. Dios nos quiere en el mundo como testigos de su amor, de su gracia, de su bondad y de su misericordia. En medio de las realidades temporales hemos de manifestar que, sin olvidar nuestras obligaciones terrenas, tenemos fija la mirada en Cristo, Autor y Consumador de nuestra salvación. Por eso no sólo nos hemos de preocupar en trabajar para lograr mejores condiciones de vida, sino que también nos hemos de esforzar por darle su verdadera dimensión a nuestro paso por este mundo.
La persona humana debe llegar a su madurez en Cristo. Nuestras obras, nuestros comportamientos y nuestras actitudes serán el fruto que nazca desde nuestro corazón y que revelará realmente quiénes somos.
Los que formamos la Iglesia de Cristo hemos de ser los primeros en trabajar por la paz, por la unión fraterna y por el bien unos de otros. Que incluso nuestros trabajos por el bien temporal y por los avances técnicos se conviertan en un verdadero servicio nacido del amor que procede de Dios, y que nos hace vernos como hermanos y no pasar de largo ante el sufrimiento de nuestro prójimo.
Roguémosle a nuestro Dios y Padre que nos conceda, por intercesión de la Santísima Virgen María, nuestra Madre, la gracia de saber aprovechar nuestra vida no sólo para buscar nuestros propios intereses, sino para buscar el bien de todos. Amén

Homilia  catolica.-

jueves, 14 de julio de 2016

Liturgia de las horas: 14 DE JULIO JUEVES XV DEL T. ORDINARIO

Liturgia de las horas: 14 DE JULIO JUEVES XV DEL T. ORDINARIO: De la Feria. Salterio III OFICIO DE LECTURA INVITATORIO  Si ésta es la primera oración del día: V. Señor ab...

El Santo del Dia: 14 DE JULIO SAN CAMILO DE LELIS PRESBÍTERO

El Santo del Dia: 14 DE JULIO SAN CAMILO DE LELIS PRESBÍTERO: SAN CAMILO DE LELIS PRESBÍTERO Fundador de la Comunidad Siervos de los Enfermos PALABRA DE DIOS DIARIA San Camilo ...

miércoles, 13 de julio de 2016

Liturgia de las horas: 13 DE JULIO MIÉRCOLES XV DEL T. ORDINARIO

Liturgia de las horas: 13 DE JULIO MIÉRCOLES XV DEL T. ORDINARIO: De la Feria. Salterio III OFICIO DE LECTURA INVITATORIO  Si ésta es la primera oración del día: V. Señor ...

Exhortacion 106 de la Asamblea Plenaria del Episcopado Venezolano





EXHORTACIÓN DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA CENTÉSIMA SEXTA ASAMBLEA PLENARIA ORDINARIA “EL SEÑOR AMA AL QUE BUSCA LA JUSTICIA” (Prov. 15, 9)
1) Los Arzobispos y Obispos de Venezuela, reunidos en la 106ª Asamblea Ordinaria, queremos compartir con el pueblo venezolano las angustias que sufrimos y comunicarle la esperanza de que reconciliados y en diálogo encontraremos soluciones eficaces a la presente crisis.
CLIMA SOCIAL
2) Los venezolanos estamos atravesando por un momento crucial en los campos moral, económico, político y social. Ha disminuido drásticamente la calidad de vida. La escasez y carestía de alimentos, medicinas e insumos hospitalarios nos están llevando al borde de una crisis de seguridad alimentaria y sanitaria, con consecuencias sociales impredecibles. En la vida pública, crecen la inseguridad, la impunidad y la represión militar.
3) El discurso belicista y agresivo de la dirigencia oficial hace cada día más difícil la vida. La prédica constante de odio, la criminalización y castigo a toda disidencia afectan a la familia y a las relaciones sociales. Frente a esta situación, el acrecentamiento del poder militar es una amenaza a la tranquilidad y a la paz.
4) El auge de la delincuencia y de la impunidad entorpecen el ordinario quehacer de la gente y provocan, en ciudades o poblaciones grandes o pequeñas, verdaderos toques de queda. Hace pocos días, en Mérida, fueron agredidos transeúntes, entre ellos un grupo de seminaristas menores de edad. Fueron golpeados y desnudados, violando sus derechos a la dignidad y al respeto, sin que ninguna autoridad pública interviniera para protegerlos. Los recientes desórdenes en Cumaná y Tucupita, así como los intentos de saqueos y cierres de vías por protestas populares, en diferentes regiones del país, constituyen una expresión del creciente malestar social.
UNA DEMOCRACIA RESQUEBRAJADA
5) El Estado de Derecho consagrado en el numeral dos de la Constitución Nacional, se ha debilitado. Vivimos prácticamente al arbitrio de las autoridades y de los funcionarios públicos, quienes tienden a convertirse en los censores de la vida, del pensamiento y de la actuación de los ciudadanos. Tales actitudes y procedimientos son inaceptables. La identidad cultural del venezolano se reduce y hasta se pierde cuando se valora únicamente si está vinculada al proyecto político imperante.
6) La democracia en Venezuela está resquebrajada, y el Gobierno y los otros poderes, que tienen la responsabilidad de oír y concertar con todos los sectores, no están haciendo lo suficiente para reconstruirla. El diálogo sincero y constructivo, el ejercicio de la política en su concepción más noble, como búsqueda del bien común, por más difíciles que parezcan, han de seguir siendo los caminos que debemos transitar. No se puede dialogar si no se reconoce en primer lugar la existencia y la igualdad del otro. Ignorarlo o descalificarlo como interlocutor, cierra toda posibilidad de superar el conflicto.
7) La crisis moral es mayor que la crisis económica y política, porque afecta a toda la población en sus normas de comportamiento. La verdad cede su puesto a la mentira, la transparencia a la corrupción, el diálogo a la intolerancia y la convivencia a la anarquía. La corrupción se ha incrementado en los organismos del Estado y la descomposición moral ha invadido a muchas personas integrantes de instituciones privadas y públicas, civiles y militares, así como a amplios componentes de la sociedad. Un exponente de esta degradación moral es la reventa especulativa de productos, llamada popularmente “bachaqueo”.
8) Desconocer la autoridad legítima de la Asamblea Nacional, deslegitima a quienes así actúan, porque contradice la voluntad soberana expresada en el voto popular. La división, autonomía y colaboración entre los Poderes es un principio democrático irrenunciable.
9) Es tal la indefensión de los ciudadanos ante la delincuencia que se están multiplicando los casos de pobladas enardecidas que toman la justicia por sus propias manos y proceden a inmorales y deplorables ejecuciones colectivas (“linchamientos”). La violencia, en ninguna de sus formas, es solución a los problemas. Como nos dijo San Juan Pablo II: “La justicia social no puede ser conseguida por violencia. La violencia mata lo que intenta crear”.
10) La raíz de los problemas está en la implantación de un proyecto político totalitario, empobrecedor, rentista y centralizador que el Gobierno se empeña en mantener.
PROPUESTAS URGENTES
11) El Consejo Nacional Electoral tiene la obligación de cuidar el proceso del referéndum revocatorio para que se realice este año. Es un camino democrático, un derecho político contemplado en la Constitución. Impedirlo o retrasarlo con múltiples trabas es una medida absurda, pues pone en peligro la estabilidad política y social del país, con fatales consecuencias para personas, instituciones y bienes.
12) Es de urgente prioridad que el Ejecutivo permita la entrada de medicamentos al país, dada su gran escasez. Para su recepción y distribución, la Iglesia ofrece los servicios e infraestructura de Cáritas, y de otras instancias eclesiales abiertas a la cooperación de otras confesiones religiosas e instituciones privadas. Este servicio no es la solución definitiva, pero sí es una ayuda significativa. La caridad nos impulsa a comportarnos como samaritanos compasivos, dispuestos a curar a los heridos del camino (Cf. Lc. 10, 25-37).
13) Es una necesidad que se abra de manera permanente la frontera colombo-venezolana. El haber permitido su apertura el pasado domingo 10 de Julio hizo posible que numerosos hermanos
pudieran proveerse de alimentos, medicinas y otros insumos. El paso de miles de ciudadanos al vecino país es prueba evidente de la crisis.
14) Aumenta el número de ciudadanos venezolanos recluidos en las cárceles y en distintos lugares de jurisdicción policial, injustamente privados de libertad, muchos de ellos por razones políticas. La gran mayoría se encuentra en condiciones inhumanas y carece del debido proceso. Estas personas, siendo inocentes, deben salir en libertad plena o al menos, deben ser juzgadas en libertad, tal como lo establece el Código Orgánico Procesal Penal.
“LA ESPERANZA NO DEFRAUDA” (Rm. 5,8)
15) Las angustias y esperanzas del pueblo venezolano son compartidas en estos momentos por numerosas instancias nacionales e internacionales. El gobierno no debe declararlas ajenas a nuestros derechos ni culpar a quienes acuden a ellas legítimamente, denunciando injerencias y aduciendo soberanía e independencia, ya que vivimos en un mundo interconectado y globalizado. Ni los derechos humanos, ni la justicia tienen fronteras. No nos dejemos robar la esperanza que hace posible, con la ayuda de Dios, lo que parece imposible (Cf. Lc. 1, 37).
16) En el nombre de Jesús que nos manda “amarnos unos a otros” (Jn. 13, 34), hacemos un llamado a las autoridades para que frenen el deterioro de la vida de los venezolanos, cualquiera sea su preferencia política, y para que se detenga la actual espiral de violencia, odio y muerte. Movidos exclusivamente por el bien y la paz de todos los venezolanos, reiteramos el ofrecimiento de nuestros buenos oficios para facilitar el encuentro entre los contrarios y el entendimiento en la búsqueda de soluciones efectivas.
17) En la fe tenemos la firme convicción de que Jesucristo, el Señor de la historia, nos acompaña. Como hijos de un mismo Padre y hermanos los unos de los otros, nos comprometemos en la construcción de la unión y de la paz. Invitamos con alegría a todos los creyentes y a las mujeres y hombres de buena voluntad, a unirnos el próximo dos de agosto, a la Jornada de ayuno y oración, convocada por el Papa Francisco en Asís, como una ocasión especial de pedir por la paz y la reconciliación entre los venezolanos. Invitamos a recitar la Oración por Venezuela, y a los párrocos a leer ésta exhortación en la misa dominical. Rogamos a Dios Padre derrame de manera más abundante en este año jubilar su misericordia y su consuelo sobre nuestro pueblo. Colocamos en las manos maternales de Nuestra Señora de Coromoto estas propuestas que expresan el sentir y el anhelo de la inmensa mayoría de los venezolanos,
Con nuestra bendición,
LOS ARZOBISPOS Y OBISPOS DE VENEZUELA
Caracas, 12 de julio de 2016

martes, 12 de julio de 2016

Liturgia de las horas: 12 DE JULIO MARTES XV DEL T. ORDINARIO

Liturgia de las horas: 12 DE JULIO MARTES XV DEL T. ORDINARIO: De la Feria. Salterio III OFICIO DE LECTURA INVITATORIO  Si ésta es la primera oración del día: V. Señor abre m...

Palabra de Dios diaria.: LECTURAS DEL MARTES XV DEL T. ORDINARIO 12 DE JULI...

Palabra de Dios diaria.: LECTURAS DEL MARTES XV DEL T. ORDINARIO 12 DE JULI...: Jesús se puso a reprender a las ciudades que habían visto sus numerosos milagros, por no haberse convertido. RESPUESTAS DE FE...



REFLEXIÓN 
Is. 7, 1-9. La invasión del País del Norte sobre Judá parece inevitable. Tal vez lo mejor sería unirse a ese reino poderoso para poder subsistir. El rey de Judá, Acaz, y su Pueblo, se han puesto nerviosos y están a punto de realizar el pacto. El rey, buscando auxilio en falsos dioses, ha pasado por el fuego a uno de sus hijos, entregándolo a Moloch. A pesar de estas traiciones, Dios cumplirá la promesa hecha a David, su siervo, de que uno de sus hijos se sentaría en su trono eternamente. En el fondo del relato de este día late un fuerte llamado a la conversión, que debe culminar en la puesta de la propia fe, de un modo incondicional, en Dios. Quien se resista a creer será condenado. Tratemos de ser leales a la fe que hemos depositado en Dios. No juguemos queriendo ponernos entre dos aguas: entre Dios y el Maligno, entre el verdadero Dios y los ídolos creados por nosotros mismos, entre el poder de Dios y el poder de los hombres. Si en verdad el Señor es Dios para nosotros, sigámoslo a Él con toda lealtad.
 
Sal. 48 (47). Si en verdad Dios habita en nosotros como en un templo, ¿quién podrá en contra nuestra? El Señor, que vive en nosotros, se levantará como una fortaleza inexpugnable, y ningún mal podrá hacernos daño. Jesucristo, que se ha levantado victorioso sobre el pecado y la muerte, quiere hacernos partícipes de su Victoria. Quien viva unido a Él no podrá continuar manifestándose como un derrotado por el mal, ni como un esclavo del pecado y de la muerte. Manifestemos con nuestras buenas obras que realmente el Señor nos ha concedido su gracia, su alegría y su paz, pues, liberados en Cristo, vivimos como personas libres de todo mal, de todo pecado y de toda injusticia. Por eso, confiados en Dios y fortalecidos por su Espíritu, no sólo nos hemos de llamar, sino vivir como hijos de Dios.
 
Mt. 11, 20-24. Los numerosos milagros que realiza Jesús no son tanto para suscitar la admiración, ni para que la multitud de enfermos y curiosos vayan tras de Él, sino para que lo reconozcamos como al Dios-con-nosotros, y, arrepentidos de los propios pecados, volvamos a Él, y en Él recibamos la salvación y la vida eterna. La Obra de Salvación de Dios en nosotros será realidad no cuando recibamos la curación de nuestros males, sino cuando, junto con Cristo, participemos de la Gloria del Padre. Si sólo buscamos a Cristo y vamos tras de Él con el interés de las cosas materiales y pasajeras, pero sin la intención de vivir comprometidos con Él y con el anuncio de su Evangelio, no podemos decir que en Él somos hijos de Dios. Al final, si desperdiciamos la oportunidad de salvación que Dios nos ha concedido en Jesús, su Hijo, seríamos más dignos de condenación que aquellos que vivieron en contra de Dios o de la naturaleza misma, pero sin haber escuchado al Señor, ni haber experimentado su amor y su misericordia.
El Señor nos reúne para celebrar la Eucaristía sin odios ni divisiones. Nadie puede decir que no tiene pecado. todos necesitamos del perdón de Dios. Y el Hijo de Dios se hizo hombre para entregar su vida para el perdón de nuestros pecados, y para darnos vida nueva mediante su gloriosa resurrección. Nuestra fe en Cristo no nos coloca seguros ante Él sólo para sentir su protección amorosa, sino para que vayamos sin miedos, sin temores, a construir su Reino en medio de la ciudad terrena, de la cual también nosotros somos responsables. Por eso podemos decir que la participación de la Eucaristía nos pone en camino para buscar y salvar todo lo que se había perdido, hasta lograr, por obra del Espíritu Santo, que todo encuentre su unidad en Cristo Jesús.
Habiendo recibido de Cristo Jesús la misma Misión salvadora que Él recibió de su Padre Dios, volvamos a casa, y a los diversos ambientes en que se desarrolle nuestra vida, para ser ahí un signo de unidad en medio del mundo. Tal vez ese sea el mayor milagro que pueda realizar la Iglesia: la unidad de la humanidad entera en el amor fraterno, consecuencia de nuestra fe y de nuestro amor a Dios. Entonces realmente desaparecerán los odios y divisiones, las injusticias y persecuciones, los escándalos y la explotación de inocentes. Entonces no sólo estaremos orgullosos de construir la ciudad terrena, sino también de construir y afianzar cada día más el Reino de Dios entre nosotros.
Roguémosle al Señor, por intercesión de la Santísima Virgen María, nuestra Madre, la gracia de saber buscar a Cristo, no sólo para pedirle su ayuda conforme a nuestras necesidades personales y pasajeras, sino especialmente para vivir comprometidos con Él y con su Evangelio, colaborando, así, para que el Reino de Dios se inicie ya desde ahora entre nosotros. Amén.
 

Homilia catolica

lunes, 11 de julio de 2016

Liturgia de las horas: 11 DE JULIO LUNES XV DEL T. ORDINARIO SAN BENITO A...

Liturgia de las horas: 11 DE JULIO LUNES XV DEL T. ORDINARIO SAN BENITO A...: Del Común de santos varones para los santos religiosos. Salterio III. SAN BENITO ABAD, patrono de Europa. (MEMORIA). N...

Santa Misa, lunes 11 de julio de 2016 (de www.nazaret.tv)

Homilía Mons. José Ignacio Munilla 10-7-2016

Papa Francesco Angelus 10 Luglio 2016.HD





PAPA FRANCISCO ANTES DEL ANAGELIS
Domingo 10 de Julio de 2016

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy la liturgia nos propone la parábola llamada del “buen samaritano”, del Evangelio de Lucas  (10,25-37). Esta, en su historia sencilla y estimulante, indica un estilo de vida, cuyo centro no somos nosotros mismos, sino los otros, con sus dificultades, que encontramos en nuestro camino y nos interpelan. Los otros nos interpelan. Y cuando los otros no nos interpelan, hay algo que no funciona, hay algo en ese corazón que no es cristiano. Jesús usa esta parábola en el diálogo que con un doctor de la ley, a propósito del doble mandamiento que permite entrar en la vida eterna: amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a ti mismo (vv. 25-28). “Sí – replica ese doctor de la ley – pero quién es mi prójimo?” (v. 29). También nosotros podemos hacernos esta pregunta: ¿quién es mi prójimo? ¿A quién debo amar como a mí mismo? ¿Mis padres? ¿Mis amigos? ¿Mis connacionales? ¿Los de mi religión? ¿Quién es mi prójimo?

Jesús responde con esta parábola. Un hombre, en el camino de Jerusalén a Jericó, fue asaltado por ladrones, golpeado y abandonado. Por ese camino pasan primero un sacerdote y después un levita, los cuales, incluso viendo al hombre herido, no se detuvieron y continuaron su camino (vv. 31-32). Después pasa un samaritano, es decir un habitante de Samaria, como tal despreciado por los judíos por no seguir la verdadera religión; y sin embargo él, precisamente él, cuando vio ese pobre desgraciado, dice el Evangelio, “tuvo compasión. Se acercó, le curó las heridas […], le llevó a una posada y cuidó de él” (vv. 33-34); y el día después le encomendó a los cuidados del posadero, pagó por él y dijo que pagaría también el resto (cfr v. 35).

En ese momento Jesús se dirige al doctor de la ley y le pregunta: “¿Cuál de estos tres, –el sacerdote, el levita, el samaritano– te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?”. Y ese naturalmente, porque era inteligente, responde: “Quién ha tenido compasión de él” (vv. 36-37). De esta forma Jesús ha volcado completamente la perspectiva inicial del doctor de la ley – ¡y también la nuestra!-: no debo catalogar a los otros para decidir quién es mi prójimo y quién no lo es. Depende de mí ser o no ser prójimo, la decisión es mía, depende de mí ser o no ser prójimo de la persona que encuentro y que necesita ayuda, también si es extranjera o quizá hostil. Y Jesús concluye: “Anda, haz tú lo mismo” (v. 37). Bonita lección. Y lo repite a cada uno de nosotros: “Anda, haz tú lo mismo”. “Hazte prójimo del hermano y hermana que ves en dificultad”. “Anda, haz tú lo mismo”. Hacer buenas obras, no solo decir palabras que se las lleva el viento. Me viene a la cabeza esa canción “palabras, palabras, palabras”. Hacer, hacer y mediante las buenas obras, que cumplimos con amor y con alegría hacia el prójimo, nuestra fe germina y da fruto. Preguntémonos, cada uno de nosotros que responda en el corazón, preguntémonos: ¿nuestra fe es fecunda? ¿Nuestra fe produce buenas obras? ¿O es más bien estéril, y por tanto más muerta que viva? ¿Me hago prójimo o simplemente paso de largo? ¿Soy de esos que seleccionan la gente según el propio placer? Está bien hacerse estas preguntas, y hacerlo a menudo, porque al final seremos juzgados sobre las obras de misericordia; el Señor podrá decirnos: “Pero tú, tú, tú, ¿te acuerdas esa vez, en el camino de Jerusalén a Jericó? Ese hombre medio muerto era yo” (cfr Mt 25,40-45). “¿Te acuerdas? Ese niño hambriento era yo”. “¿Te acuerdas? Ese inmigrante que muchos quieren expulsar, era yo”. “Esos abuelos solos abandonados en las residencias, era yo”. “Ese enfermo solo en el hospital que nadie visita, era yo”.

Que la Virgen María nos ayude a caminar en el camino del amor generoso hacia los otros, el camino del buen samaritano. Nos ayude a vivir el mandamiento principal que Cristo nos ha dejado. Es este el camino para entrar en la vida eterna.

Después del ángelus:

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy se celebra el “Domingo del Mar”, en apoyo al cuidado pastoral de la gente de mar. Animo a los marineros y pescadores en su trabajo, a menudo duro y arriesgado, como también a los capellanes y voluntarios en su precioso servicio. ¡María, Estrella del Mar, cuide de vosotros!

Saludo a todos vosotros, fieles de Roma y de tantas parte de Italia y del mundo.

Dirijo un saludo especial a los peregrinos de Puerto Rico; a los polacos que han realizado una carrera de relevos desde Cracovia a Roma, ¡buenos! Y lo extiendo a los participantes de la gran peregrinación de la Familia de Radio María al Santuario de  Częstochowa, que ha llegado a la 25º edición. Pero también he escuchado ahí algunos connacionales míos que no están callados. A los argentinos que están aquí y que hacen ruido, que hacen lío, un saludo especial.

Saludo a las familias de la diócesis de Adria-Rovigo, las Hermanas Hijas de la Caridad del Preciosísimo Sangre, la Orden Secular Teresiana, los fieles de Limbiate y la Comunidad Misionera Juan Pablo II.

Os deseo a todos un feliz domingo y ¡un domingo caluroso! No os olvidéis, por favor, de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!

 

Traducción realizada por ZENIT 

domingo, 10 de julio de 2016

Liturgia de las horas: 10 DE JULIO DOMINGO XV DEL T. ORDINARIO

Liturgia de las horas: 10 DE JULIO DOMINGO XV DEL T. ORDINARIO: De la Feria. Salterio III OFICIO DE LECTURA INVITATORIO  Si ésta es la primera oración del día: V. Señor ab...

sábado, 9 de julio de 2016

Caballeros de la Virgen - María y el simbolismo de la aurora

Caballeros de la Virgen - María y el simbolismo de la aurora: Aurora quiere decir “hora aurea”: hora preciosa, hora encantadora, hora de esperanza y de felicidad. El simbolismo de la aurora o del amanecer conviene sobre todo a María.

viernes, 8 de julio de 2016

Adoración perpetua - Enciclopedia Católica

Adoración perpetua - Enciclopedia Católica

Caballeros de la Virgen - Los ángeles en la vida de los santos - Parte 2

Caballeros de la Virgen - Los ángeles en la vida de los santos - Parte 2: El ángel de la guarda nos acompaña siempre a cada uno de nosotros. Pocas personas, sin embargo, reciben la gracia de poder sentir físicamente la presencia de este protector.